Si no fuera por la impecable carretera y por los escasos vehículos , podría pensarse que se trata de un paisaje lunar o más bien de algún planeta desconocido. Es un paisaje totalmente desértico y muy hermoso, con enormes dunas de arena blanca y rocosas montañas al fondo. La vieja pick-up rojo ladrillo manejada por el tío lleva en la cabina abierta a Fausta y a su difunta madre, que convertida en momia pero con sombrero, bufanda y lentes luce como un pasajero más. Van acompañadas por un adormecido séquito de familiares. Fausta deja de contemplar a su madre para ponerse a observar detenidamente el paisaje. Después de pasar por un rústico túnel cavado en la roca Fausta divisa el mar y empieza a golpear la carrocería y a gritar:
-¡Tiiío, paaara!
hasta que finalmente el tío la oye , detiene la pick-up y la ayuda a bajar el cuerpo. Fausta va dejando sus huellas en la arena mientras recorre, con los restos de su madre a cuestas, un buen trecho hasta conseguir el sitio perfecto para su descanso , frente al océano.
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El comentario que hizo Carolina ayer por la noche me dio curiosidad y por eso te escribo ahora.
ResponderEliminarLa descripción que haces de la escena de esta película peruana es casi literal, y como peruano te digo que aquello de "paisaje lunar" es por demás acertado.
Esta película y sus paisajes de la costa peruana, son completamente surrealistas.